Viaje al centro de Nantes

Nantes

Viaje al centro de Nantes

La primera vez que me interesé por Nantes fue debido a una canción de la banda norteamericana Beirut que me tenía embelesada y que lleva por título el nombre de la ciudad. Al leer más sobre ella descubrí para mi sorpresa que era el lugar de nacimiento de uno de los padres de la ciencia ficción, Julio Verne, cuyas historias tanto fascinaron mi mente durante la niñez.

Leyendo un poco de su historia averiguamos que la ciudad pasó de ser capital de la Bretaña a incluirse dentro de la región de Países del Loira, una de las regiones más hermosas de Francia. Sin embargo, la ciudad es tristemente famosa por ser protagonista de uno de los hechos más infames de los que se benefició Europa entre los siglos XV y XIX: la trata de esclavos, ya que Nantes fue uno de los principales puertos del llamado comercio triangular. Los barcos zarpaban de la ciudad llenos de mercancía que eran cambiados en puertos de la costa occidental africana por hombres y mujeres para ser llevados a América como esclavos.

La ciudad tuvo un importante desarrollo industrial a partir del S.XIX con un declive final en la década de 1980. Sin embargo, Nantes ha sabido regenerarse en los últimos años para convertirse en un referente cultural y urbano en Europa.

Plaza Royale Nantes

 

Qué ver y hacer en Nantes

 

Castillo de los duques de Bretaña

El primer castillo del Valle del Loira. Aquí podrás visitar el Museo de la Historia de Nantes. Resulta muy interesante para conocer toda la historia de la ciudad. La entrada general cuesta 8€ y la reducida 5€ e incluye una audio guía que te cuenta la historia del castillo y sus habitantes. Si prefieres no pagar, el patio y las murallas son de acceso libre.

Catedral Saint-Pierre & Saint Paul

Este edificio tardó 457 años en construirse, así que merece que te des una vuelta por sus naves y para contemplarlo. Allí están enterrados Francisco II y Margarita de Foix, duques de Bretaña. Su fachada de estilo gótico recuerda a la catedral de Notre Drame en París.

Catedral de Nantes

Las máquinas de la Isla de Nantes

Es una de las principales y más llamativas atracciones de la ciudad que no debes perderte. Se trata de un recinto con criaturas inspiradas en los “mundos inventados” de Julio Verne y en las máquinas diseñadas por Leonardo Da Vinci. Una araña, una garza, un dragón…y el famoso elefante gigante que pasea a sus anchas por el muelle. También podrás ver un carrusel con animales marinos. El siguiente proyecto será el árbol gigante de las garzas (L’abre aux hérons).

Elefante Nantes

El Lieu Unique – fábrica de galletas de LU

Nantes también es conocida por ser la ciudad de las famosas galletas LU como las ‘Príncipes’ -que tan importante han sido en la infancia de muchos de nosotros-. Ahora solo queda la torre de la antigua fábrica y el resto del edificio se ha convertido en un centro multicultural con diferentes espacios en los que se realizan exposiciones, conferencias…

Passage Pommeraye

Una galería del siglo XIX considerada como una de las más bonitas de Europa. Merece la pena pasear por ella y entrar a alguna de las tiendas que hay en su interior.

Galeria Pommeraye Nantes

Memorial de la abolición de la esclavitud

En memoria de aquellos hombres y mujeres esclavos  y para expresar la oposición a cualquier forma de esclavitud se creo este monumento bajo el muelle del Loira. El recorrido está lleno de frases en diferentes idiomas y 2.000 placas que recuerdan las expediciones que salieron de allí.

Museo de Julio Verne

Se trata de un museo bastante pequeñito, pero si tienes tiempo merece hacerle una visita para conocer un poco más sobre la vida y la obra del escritor. Además, desde del museo tendrás una buenas vistas de la ciudad y podrás ver algunas de las primeras ediciones de sus libros.

Julio Verne Nantes

Barrio Bouffay

Abarca el centro histórico de la ciudad. Los puntos más característicos son la plaza de Bouffay, la plaza Royale y las pequeñas callejuelas que la rodean. Si paseas por él, verás casas medievales, bonitas tiendas y numerosos restaurantes. Dentro del barrio también se encuentra el castillo de los duques de Bretaña, la puerta de San Pedro, la iglesia de Sainte-Croix, el pasaje de Sainte-Croix o la plaza Maréchal-Foch.

Castillo Nantes

Barrio Feydeau

Conocido por ser el barrio de la trata de africanos. Una de las zonas que más se benefició de las riquezas generadas por el comercio de esclavos entre Guinea y las Antillas. Aquí podrás ver bonitos edificios con balcones de hierro y mascarones (figuras grotescas que decoran la parte superior de puertas y ventanas). En algunos de ellos aparecen representados hombres subsaharianos o nativos americanos. La mayoría de los edificios pertenecían a ricos armadores que los construyeron en suelos arenosos, de ahí la curiosa inclinación que tienen muchos de ellos.

Barrio Graslin

Este barrio representa muy bien el éxito comercial y financiero que vivió la ciudad de Nantes, un bueno ejemplo de la arquitectura de los siglos XVIII y XIX. Recibe este nombre por su promotor Graslin. Destacan: el teatro Graslin y la plaza del mismo, la galería Pommeraye y la Cigale, un magnífico restaurante de estilo Art Nouveau en el que merece mucho la pena sentarse un ratito.

Plaza de Graslin Nantes

Barrio Île de Nantes

Hace 20 años era una importante zona industrial y comercial. Tras el cierre de los astilleros, el barrio se ha regenerado completamente. Ahora es una barriada entregada a la cultura, la innovación y la creatividad. Antiguos vestigios de la era industrial como la gran grúa amarilla o el Hangar à Bananes (almacén donde se maduraban los plátanos), se han convertido en referentes de la modernidad y la cultura de la ciudad. Allí encontrarás: la galería de las máquinas, la colección de esculturas pertenecientes al proyecto ‘Estuaire de Nantes’, hangares reconvertidos en salas de exposiciones y restaurantes como La Fabriquetambién llamado ‘laboratorio artístico’, una gran sala con capacidad para más de 1.200 personas que incluye cine, sala de conciertos y espacios de ensayo.

Isla de Nantes

Barrio Trentemoult

A las orillas de Loira, encontramos un pequeño pueblo de pescadores con casas coloridas. En Trentemoult el ritmo es completamente distinto. La tranquilidad se respira en sus calles y entre sus habitantes. Está a solo 10 minutos del centro de Nantes, pero para llegar necesitarás coger un pequeño transbordador que cruza el Loira.

 Trentemoult Nantes

L’Île de Versailles 

Un poco más alejado del centro, encontramos esta pequeña isla en el río Erdre que recuerda mucho a la isla de la Cité en París. Puentes, coloridos barcos y un jardín de inspiración japonesa forman parte de ella.

Isla de Versailles de Nantes

Jardin des plantes

Este jardín situado en el centro de la ciudad es uno de los cuatro principales jardines botánicos de Francia. Alberga numerosas especies y curiosos detalles como bancos hechos a medida o la escultura de lo que parece un oso dormido hecho con plantas.

Jardin des Plantes Nantes

Jardín Japonés

Está situado en la Isla de Versalles, en medio del río Erdre y está inspirado en los tradicionales jardines japoneses. Cuenta con numerosas especies.

 Jardín Japonés Nantes

Dónde comer o tomar algo

Nantes es una ciudad de estudiantes y por tanto de bares. Las calles del centro están llenas de restaurantes y terrazas con buen ambiente. También la zona de Île de Nantes se ha convertido en una opción a la hora de salir y tomar algo.

Le Lieu Unique

La antigua fábrica de LU también cuenta con un bar en el que puedes combinar una cena o almuerzo con algún concierto o representación teatral.

Liu Unique Nantes

Altercafé

Un bar de estética industrial ubicado en el Hangar à banane a orillas del Loira, en el que también se hacen conciertos.

La Cigale

Como he mencionado antes, no debes perderte este restaurante inaugurado en 1895 y situado en la plaza Graslin. Más que un restaurante, debería considerarse un museo. Aunque su aspecto lujoso puede hacerte pensar que será muy caro, los precios no son excesivos. Puedes tomar un brunch, y si vas justo de presupuesto mejor un café o un chocolate caliente.

La Cigale Nantes

La Civelle

Si vas a Trentemoult, La Civelle es la mejor opción. Se trata de un restaurante que combina perfectamente el pasado marinero imitando un gran carguero de madera y ofreciendo una amplia oferta de pescados y mariscos.

Las galettes

No puedes irte de Nantes sin degustar uno de los platos típico de la zona: las galettes. Una variante de los crepes que emplea harina de sarraceno en lugar de la harina de trigo y que se suelen acompañar con ingredientes salados. Los tradicionales llevan huevo, queso y jamón cocido. Para degustarlas te recomiendo que vayas a la rue de la Baclerie, allí encontrarás varias restaurantes especializaos. Uno de los mejores (también por sus precios), es Au Vieux Quimper. Puedes pedir el menú que incluye una ‘galette complete’, un postre y una bebida (a elegir sidra o zumo de manzana) por unos 12€.

Galettes Nantes

Le Nid

Lo mejor de este lugar ubicado en el piso 32 del edificio más alto de Nantes son las vistas de la ciudad. Si ves el edificio por fuera pensarás en que algo tuvo que fallar para diseñar un edificio que desentona bastante con el resto. También hacen fiestas con música electrónica. Cuesta 1€ subir y si tienes el Pass Nantes es gratuito.

Le Nid Nantes

Otras recomendaciones

Pass Nantes

Si tienes pensado visitar la mayoría de lugares turísticos de la ciudad lo mejor es que te hagas con la tarjeta Pass Nantes. Hay tres tipos: de 24, 48 o 72 horas y el precio también varía en función de si eres estudiante (menos de 26 años) o si viajas en familia. Puedes conseguirla en la oficina de información y turismo. Con la tarjeta podrás acceder a los museos, principales atracciones, utilizar el transporte público y además, incluye invitaciones en los principales restaurantes de la ciudad como La Cigale, La Guinguette y descuentos en tiendas.

Sigue la línea verde

Esta línea pintada en el suelo recorre los principales atractivos de la ciudad. Si no quieres perderte nada síguela. Además, en verano se enriquece con diferentes instalaciones y propuestas.

Sinceramente, no me esperaba una ciudad así. Tan llena de vida, polifacética,  joven y a la vez con tanta historia. Nantes no es solo una ciudad hipster como muchos la definen. Es un verdadero ejemplo de que las ciudades pueden regenerarse y replantearse teniendo en cuenta a sus habitantes.

¡Espero que esta guía os resulte útil en vuestra visita! Si conocéis más lugares ¡no dudéis en comentar! Para terminar os dejo la canción de Beirut de la que os hablé al comienzo de la entrada.

“Just another night in Nantes…”

 

1Comentario
  • Tibs
    Publicado a las 08:26h, 12 mayo Responder

    Muy completo Lole ! Sigue así.

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