Palermo y Sicilia occidental [Guía con recomendaciones]

Encabezado Sicilia

Palermo y Sicilia occidental [Guía con recomendaciones]

La primera vez que visité Palermo, y tras unos días en la ciudad, un amigo palermitano me preguntó cuál era mi impresión. A esas alturas yo ya estaba fascinada por el ambiente, por sus calles, sus olores y la comida, tan deliciosa que tras dos semanas sería imposible abandonar la isla sin algo de peso extra. Me deshice en comentarios positivos, pero una expresión le resultó graciosa: “Tiene un aire decadente, pero no cutre”. Y es que Palermo es maravillosamente decadente, en el buen sentido. Antigua y moderna, marinera y señorial, caótica y bella… es la ciudad del Gatopardo “donde todo cambia para seguir igual”.

Para que os hagáis una idea, por Sicilia han pasado fenicios, cartagineses, griegos, romanos, ostrogodos, bizantinos, árabes, normandos y españoles. Su herencia cultural es sencillamente espectacular. Espero hacerle justicia en este post y convenceros para que seáis sus próximos visitantes —eso sí, sin ánimo conquistador—.

 

¿Cómo llegar a Palermo?

 

Tanto Palermo como Trapani cuentan con pequeños aeropuertos bien conectados con España y otros países europeos. Se pueden encontrar vuelos muy económicos en las líneas Low-Cost, si jugáis un poco con las fechas. Desde el aeropuerto de Palermo podéis tomar un bus con varias posibles paradas hasta el centro de la ciudad —por unos 6€, — o la línea A del metropolitano. En tanto que desde Trapani tendréis que llegar primero a la ciudad —con un bus, 4’90€, — y tomar el tren —algo más de 12€— o un bus regular de más largo recorrido —alguna de las empresas que operan en el aeropuerto ofrecen autobuses directos a Palermo por poco más de 10€—.

 

¿Cuál es la mejor fecha para visitar Sicilia?

 

Como isla mediterránea, Sicilia goza de un clima suave en invierno y bastante caluroso en verano. Cada época va a tener su encanto, pero por experiencia propia recomiendo viajar entre mayo y junio, o en septiembre. Podréis disfrutar del mar sin las multitudes de los meses estivales y el calor será más soportable.

Sicilia playas

¿Dónde me alojo en Palermo?

 

La ciudad cuenta con una amplia oferta de hoteles y hostales. Por supuesto, también existen multitud de posibilidades gracias a las plataformas de alojamiento, las cuales han crecido mucho en los últimos años. También puedes buscar aquí. Si queréis estar bien ubicados optar por la zona del Borgo Vecchio, Monte di Pietà o Castello a Mare; pero si vuestra prioridad es el mar, una de las mejores opciones es Mondello. En los meses de verano, julio y agosto, una zona más tranquila es Sferracavallo.

Modello Sicilia

¿Cómo moverte?

 

¡He aquí el gran problema de Sicilia! Palermo cuenta con tres líneas de tranvía urbano, además de una amplia red de autobuses. Si os alojáis en la zona céntrica de la ciudad, siempre podéis plantear varias rutas a pie y disfrutar de una buena caminata. Sin embargo, moverse por Sicilia en transporte público resulta cuanto menos una hazaña. Las conexiones no son buenas y toma eternidades desplazarse a los sitios más cercanos. Por ello, para disfrutar de los pueblos de alrededor y hacer excursiones os recomiendo alquilar un coche —especialmente si vais en grupo—, ya que compensa el gasto de tiempo y quebraderos de cabeza. Eso sí, quedáis avisados, conducir en Sicilia, y más concretamente en Palermo, es todo un reto. Sí la opción coche no es factible para vuestra economía, siempre se puede tirar de las plataforma de consumo colaborativo como Blablacar, para plantear algunas salidas, dependiendo claro está, de la disponibilidad de los viajes.

 

Exprimiendo Palermo

 

Palermo es una ciudad que se descubre pateando sus calles, disfrutando de cada rincón y callejuela. Hay mucho por ver y muchas maneras de experimentar la ciudad. A cada poco vas a cruzarte con una iglesia, una plaza, un pequeño parque, mercados, fuentes, pórticos, museos o palazzi… una cafetería o heladería donde relajarte, un bar donde tomar el aperitivo o un puesto callejero que ofrece pizzete, arancine o pezzi. No pretendo cansaros con una lista interminable de lugares y nombres de calles, así que me limitaré a mencionaros los lugares más emblemáticos —y algún que otro sitio donde degustar buena comida siciliana—, invitándoos a que descubráis la ciudad al ritmo que vosotros mismos decidáis.

Antiquario Sicilia

Para que os situéis, Palermo cuenta con varios barrios o zonas que podéis ir explorando. El Borgo Vecchio y el centro histórico se organizan en torno a dos calles horizontales paralelas. Una de ellas es Via della Libertà que continúa por Ruggiero Settimo y Via Maqueda hasta Via Vittorio Emanuele; mientras que la otra, Via Roma, mantiene su nombre y se prolonga hasta la estación central. En esta zona vais a encontrar varios de los principales edificios y museos de la ciudad. Entre otros el Teatro Politeama, el Teatro Massimo, el Museo Arqueológico Antonio Salinas, el Palazzo Branciforte y el barrio de la Vucciria. Este último, es uno de los más antiguos mercados de la ciudad, repleto de colores, olores y productos sicilianos durante el día. Cuando cae la noche, se montan puestos de comida y abren los pequeños bares donde beber vino siciliano. Tras el Teatro Massimo, durante la mañana también podéis encontrar otro de los más famosos mercados de Palermo, conocido como il Capo.

mercado Il Capo Sicilia

En Via Ruggiero Settimo, en la Piazza Ungheria se encuentra la gelateria Oriol donde podéis comer unos helados absolutamente deliciosos dentro de brioches, al estilo siciliano. En Via Bara all’Olivella, una callejuela frente al Teatro Massimo, encontrareis un restaurante llamado Basile. Aquí podréis saborear la pasta del día —cada día varía el menú, pero intentad no perder la ocasión de probarla con pesto siciliano— o elegir entre numerosos antipasti de berenjenas y otras especialidades sicilianas a precios muy buenos. Otro restaurante es el Vechio Club Rosanero, entre Via Maqueda y Via dei Candelai. Rodeados de una pintoresca decoración —compuesta únicamente por objetos del club de fútbol del Palermo—, podréis saborear pastas con ingredientes del mar, pescados y otros platos típicos.

teatro massimo Sicilia

Enmarcado por Via Cavour, Via Roma y Via Vittorio Emanuele, se ubica la zona del Castello a Mare, un barrio portuario que conecta con la Cala y se une hacia el este con el barrio de Kalsa. En esta zona se ubica la Piazza Marina y la Villa Garibaldi, y cuenta con numerosos restaurantes o pequeños establecimientos donde comer pizza y otros platos autóctonos. Por ejemplo, en Piazza Marina se ubica Le Pergamene y en la esquina que conecta la plaza con Vittorio Emanuele, en un local llamado Franco U’vastiddaru, podéis degustar un bocadillo del que yo personalmente no soy muy aficionada, pero que es muy famoso en la gastronomía palermitana, el Pane con la Milza.

Muy cerca, en la Via dei Chiavettieri, vais a encontrar otra buena cantidad de locales y restaurantes, o un panificio donde comprar porciones de pizza o pizzetas muy baratas. Lugares muy recomendables para tomar algo por la noche son la zona de Piazza Sant’ Anna y Via de Alessandro Paternostro.

cruce Sicilia

Si os encamináis hacia el sur, entre Maqueda y Vittorio Emmanuele se sitúa el cruce de Quattro Canti, construida en tiempo de los españoles y decorada con cuatro fuentes y esculturas en cada una de sus esquinas. Muy cerquita está la Fontana Pretoria, la iglesia árabe-normanda de San Cataldo, y la Iglesia Santa Maria dell’Ammiraglio conocida como La Martorana, famosa por sus mosaicos bizantinos. Un buen restaurante para comer pizza en esta zona es Ferrari, en Via Vittorio Emanuele.

Sicilia Palermo Pretoria

Bajando por esta última calle, hacia el suroeste, os encontraréis con la Catedral de Palermo y el antiguo barrio de la Albergheria. Si atravesáis el parque de Villa Bonanno, llegaréis al Palazzo dei Normanni, la Cappella Palatina —otro ejemplo de arquitectura bizantina normanda, como Monreale; aunque el precio de la entrada es un poco excesivo, es una auténtica maravilla— y la Porta Nuova.

 

catedral de Palermo Sicilia

Un poco alejado de la zona céntrica, en el barrio de Zisa, se encuentra la cripta dei Cappuccini, una catacumba un poquito espeluznante.

Os he mencionado ya unos pocos platos típicos para comer en Palermo, pero no puedo cerrar este apartado sin recomendaros encarecidamente otros tantos: los Involtini —pequeños paquetes hechos de carne, queso, piñones, pasas y pan rallado—, la deliciosa Caponata berenjena macerada con alcaparras y aceitunas—, el pastel de Pistacho —de hecho, todo lo que tenga pistacho—, la Ricotta salada, los Cannoli, las Arancine —encontraréis de todos los tipos en un negocio llamado Che palle!, en Via Maqueda—, la pasta con pez espada y la salchicha siciliana.

 

Pequeñas excursiones de un día… o dos en Sicilia 

 

Un pequeño inciso: En toda Italia, si certificáis que sois estudiantes de arte, arqueología o arquitectura, los monumentos y yacimientos arqueológicos son gratuitos. Los niños no suelen pagar, y a veces tampoco los jóvenes menores de 18. Por lo común hay reducciones para el resto de estudiantes y mayores de 65 años.

Segesta

Segesta es un enclave arqueológico ubicado a unos 50 kilómetros de Palermo, en la provincia de Trapani. Fue una de las ciudades principales de los élimos, uno de los pueblos autóctonos de la isla que entraron en contacto con los griegos foráneos. El enclave cuenta con un espectacular templo dórico, muy bien conservado en la parte baja. Una caminata nada despreciable os llevará a la zona alta donde se hallaba la ciudad. Aquí se conservan restos de la urbe y un maravilloso teatro cuyas vistas competirían en su día con el verdadero espectáculo. Si el calor aprieta, podéis tomar un pequeño autobús para realizar este trayecto.

Segesta Sicilia

Agrigento

En la costa sur de la isla, a 120 kilómetros, llegaréis a Agrigento, una localidad que cuenta con otro importante enclave arqueológico, declarado patrimonio de la humanidad y que en la Antigüedad se alzó como una de las principales ciudades de la Magna Grecia. El templo de la Concordia, un ejemplo dórico excelentemente conservado, bajará considerablemente la batería de vuestra cámara, mientras que el impresionante tamaño de los restos del templo de Zeus Olímpico os hará sentir como hormiguitas.

Agriento Sicilia

De camino a Agrigento, si os desviáis ligeramente, podéis hacer una paradita en un precioso pueblo llamado Palazzo Adriano… ¿habéis visto Cinema Paradiso? Este es el lugar en el que Giuseppe Tornatore rodó el film.

Muy cerquita de Agrigento, a sólo 15 kilómetros, se encuentra la Scala dei Turchi, un acantilado de forma escalonada y una hermosa tonalidad blanca generada por la roca que lo compone. Una paradisiaca playa se encuentra a sus pies, por lo que podréis disfrutar de unas magníficas vistas por cortesía de la Madre naturaleza mientras os relajáis y dais un baño.

Cala de los turcos Sicilia

Selinunte

Ubicado también en la costa sur de Sicilia, pero a sólo 100 kilómetros de Palermo, se encuentra Selinunte, un enorme recinto arqueológico que conserva los restos de lo que fue una importante ciudad griega. Durante la primera Guerra Púnica —que enfrentó a romanos y cartagineses—, Selinunte fue destruida y nunca más volvió a ser habitada. El área arqueológica cuenta con hasta cinco templos además de una acrópolis y otros edificios. El lugar es tan tranquilo, con unas vistas del mar tan espectaculares, que pasear entre sus ruinas y vegetación os hará perder la noción del tiempo. En la playa, podréis descansar de la caminata y si os aventuráis entre las rocas bajo la acrópolis, podréis ver capiteles, columnas y otros restos arquitectónicos sobre los que el mar arroja sus olas desde hace más de 2000 años.

 

Selinunte Sicilia

 

Cefalú y Castelbuono

A menos de 70 kilómetros, en la costa norte, se sitúa Cefalú, uno de los pueblos costeros más hermosos de Sicilia —que eso ya es decir—. Además de una extensa historia, Cefalú ofrece largas playas —eso sí, de esas en las que tienes que andar mucho para empezar a mojarte los tobillos—, un pintoresco puerto pesquero, unas termas romanas, una catedral de arquitectura normanda y otros monumentos y edificios remarcables. Pasear por su pequeño casco histórico es ya una delicia.

Castelbuono se encuentra en el interior de la provincia de Palermo, a 23 kilómetros de Cefalú. Es un excelente ejemplo de que en Sicilia se puede disfrutar del interior tanto como del mar. Es un pueblo de gran encanto, con paisajes de campiña idílicos y un dulce único de esta zona, la Testa di turco.

Cefalu Sicilia

Trapani, Erice y las islas Egadi

A poco más de 100 kilómetros de la capital se encuentra Trapani, la segunda mayor ciudad de Sicilia occidental. La ciudad está organizada en torno a su puerto, contando con una larga avenida marítima y un centro con numerosas iglesias y otros edificios históricos.

Desde su puerto se pueden tomar los ferris que conectan con las tres islas Egadi: Levanzo, Favignana y Marettimo. Las dos primeras islas se encuentran bastante cerca y pueden ser visitadas en un día, aunque merecen al menos una pernoctación. Son islas paradisíacas y tranquilas, perfectas para bucear y desaparecer por unas horas. Favignana es mayor y más turística que Levanzo, cuenta con un camping y para desplazarte por ella se pueden alquilar scooters y bicicletas. El precio del ferry varía según la isla y la temporada. Podéis comprarlos en el mismo puerto, o reservarlos con antelación.

Sicilia

 

Muy cerquita de Trapani, a tan sólo 12 kilómetros hacia el norte, se sitúa un pequeño y encantador pueblo, Erice. Al estar a más de 700 metros sobre el nivel de mar, Erice cuenta con unas magníficas vistas de sus alrededores. Su casco histórico es precioso, con callejuelas adoquinadas que desembocan en frescos patios con fuentes o pozos, o te conducen hasta sus monumentos principales: La Iglesia Madre, el Castillo Normando y la Torretta Pepoli.

Castillo de Erice Sicilia

Marsala

En el extremo occidental de Sicilia, a 120 kilómetros de Palermo, se encuentra Marsala. Ciudad famosa por sus vinos y sus paisajes de salinas con molinos de viento, cuenta con un hermoso casco histórico y unos dulces deliciosos. Desde su puerto se puede tomar un ferry a Favignana, una de las tres isla de Egadi. A poca distancia se puede visitar la pequeña isla de Mozia, de la cual se dice que podría ser el primer asentamiento fenicio de la isla.

pasteles marsala Sicilia

Castellammare del Golfo y Scopello

Siguiendo la costa hacia el oeste, a 65 y 75 kilómetros respectivamente, se ubican dos pueblos que no debes perderte. Castellammare del Golfo es un pintoresco pueblo costero, que merece al menos un paseo. No podéis iros sin comer además un dulce típico de la zona hecho con ricotta dolce y cholocate: la Cassatella. Continuando por la carretera hacia Scopello hay un mirador del que obtener una excelente vista de Castellammare.

Empanadas Sicilia

Scopello, por el contrario, es un pueblo mucho más pequeño, de hecho diminuto, muy cerca del mar pero algo metido en el interior. Su economía se basaba en la pesca hasta hace bien poco y aún se puede contemplar una antigua factoría de pesca del atún, la tonnara, en su costa, un lugar que en la actualidad es visitado por bañistas en busca de sus cristalinas aguas —aunque se debe pagar una entrada—.

Scopello Sicilia

En Scopello hay un pequeño puesto que se dedica exclusivamente a la preparación del Pane Cunzato, un enorme bocadillo realizado con pan hecho al horno, tomate —¡que sabe a tomate!—, mozzarella y anchoas —se puede pedir sin ellas también—. Os puedo asegurar que es una auténtica delicia por lo artesanal y natural de su receta. Otra atractiva opción en la zona si queréis estar un rato en la playa es Guidaloca.

pane Scopello Sicilia

Monreale

A escasos 10 kilómetros de Palermo encontramos el pueblo de Monreale. Cuenta con una hermosa vista de todo el valle, La Conca d’oro, que se prolonga hasta el mar. El pueblo en sí es encantador y recuerdo sus cannoli con especial nostalgia, pero sin duda lo más destacable de Monreale es su catedral de estilo Normando-Bizantino, un monumento digno de ser patrimonio de la humanidad. Su espectacular nave central que culmina en un ábside resplandeciente por el dorado de sus mosaicos, permanecerá bien grabado en vuestras memorias.

la conca de oro Sicilia

 

Sicilia no deja indiferente a nadie, es más, es tremendamente adictiva. Es un lugar donde aún perdura el auténtico sabor de las frutas y verduras, donde el mar es cristalino y las campiñas doradas y verdes… no es complicado caer bajo su hechizo y entender que ha llevado a tantos pueblos a desearla. No obstante, esto no termina aquí, ¡la parte oriental de la isla aún os estará esperando con más lugares, comidas y paisajes espectaculares por descubrir!

 

¡Gracias a María Franco González y Chiara Daniele por sus aportaciones para hacer posible esta entrada! ?

4 Comentarios
  • Juan Jesús Padilla
    Publicado a las 17:54h, 15 junio Responder

    Madre mía cuántos recuerdos! Una guía súper completa Lole! Espero repetir pronto en Sicilia, así que tomo nota de alguna de tus recomendaciones!

    • Lole
      Publicado a las 09:46h, 16 junio Responder

      ¡Muchas gracias! ¡Me alegra mucho que te haya gustado! 🙂 ¡Besos!

  • Silvia Núñez
    Publicado a las 09:38h, 20 junio Responder

    ¡Me ha encantado, Lole! No conozco esta zona pero como siempre, tu buen gusto con las fotos y lo bien que lo explicas dan ganas de preparar las maletas y salir pitando 😉 Desde luego, me lo guardo para cuando vaya. Un beso

    • Lole
      Publicado a las 09:59h, 20 junio Responder

      ¡¡Muchas gracias por el comentario Silvia!! ¡¡Me alegra que te haya gustado!! 🙂 Besos

Escribe un comentario